Año nuevo, gato nuevo

 
resoluciones de año nuevo, gato nuevo
seguiremos trabajando en el chupahuevismo interior hacia el exterior
planificaré cuidadosamente un viaje hacia el centro de la tierra
me acorazaré debidamente ante quienes así lo requieran
abriré mi mente y espíritu ante quienes emanen amor en cualquiera de sus formas
no romperé la cámara que mi hermana tan gentilmente me cederá
para que retrate a mis vecinos en este glorioso barrio, Balvanera City
seré un ser teatral nuevamente, eso parece, eso parece ¡ea!
no abusaré de los cupcakes ni de las golosinas del café
apostaré al cambio de oficina, aula o escritorio
y amainaré el horario de fichado - ¡oh, si! -
que el chino y Marita me acompañen, amén


Sick and tired

Ex-novio # 1. Yarir es pastor de una iglesia evangélica.
Ex-novio # 2. Waio. Dejó su brillante carrera como licenciado en Matemáticas, aceptó un trabajo inconcebible en Córdoba, está remando un doctorado en Ciencias de la Computación y se casó con una psiquiatra pálida y laxa. 
Ex-novio # 3. El ratón Juan Carlos. Dejó sus aspiraciones actorales y medicinales, para comenzar a cursar la carrera de Biología, trabajar para el gobierno de la ciudad de Buenos Aires y ajuntarse con una psicóloga recién recibidita.
Ex- Novio # 4. El escritor cubano. Amancebado desde hace más de dos años, es padre de un gordo y saludable bebé en Salta. Acaba de recibir un premio por sus poesías (subsidio para seguir escribiendo).
Ex-novio # 5. JMF, más conocido como Ex-Novio Oficialista. Tras ocultar(me) una novia americana durante más de dos años finalmente se decidió y se fué. Ahí anda vacacionando con una -¡Oh, casualidad!- doctoranda en física, dueña de una verdadera cara de nada y cuerpo de nena de once años. Es ocho años menor que él.
Ex-novio # 6. Chon. Momentáneamente vacacionando en su Ciudad Juarez natal, espera impacible, el retorno a la serena Des Moines y planifica su pronto viaje de estudios a la Polinesia Francesa, más precisamente la minúscula pero bellísima isla de Tahití.
Ex- novio # 7. Santo. Se niega a hablarme. Y lo bien que hace.






¿Yo? ¡Yo tengo un bloccc!