Virginia y corriente.

Es ese inusitado despertar. Es Stephen quién me viene a buscar. Ícaro, Íiiicaaaroooo.
¡Ay que derretimiento de alas que puede sobrevenir! ¡Hay que cine dos por uno del papelillo!
There, there, pequeñita de espaldita teñida. Hagamos tooodos el viaje hasta allá. Red Slippers and all. ¡Mirá! Si te hacen juego con la médula después de todo. Esaaaa, siii. Wiii.
¡Ojo que me tientan las literaturas vagas, eh! Con sus dientes de oro fulgurantes. Que me ayudan a morder. Y muedo, muerdo, muerdo, engullo y casi que me empacho. Pero ahí, justo ahí viene otra vez Dedalus, el gran inventor, y me lo muestra de a pedacitos. Y voy poniendo, casi como jugando, las piezas en el mejor lugar. Porque veo, veo ¿que vés? Que no es sólo uno el lugar, sino que hay un mejor lugar en la paleta. "Vida" no no no no, no es un vocativo. Seeexxx seeexxx on the rocks, mmm mmm mmm "¡ay, mi amor! ¿Pero que te pasó? ¿Cómo podría explicarte"... Qué mentón brillante, que nacarado jugo de luna, que eruptivo tu volcán. Pero prefiero ir como Manfredi.

Casi casi como que me olvido... chuc, evA, Cenicienta, Lady Borderland.
Si se copan me caigo de la silla.
A ver... a ver... ¿que se siente malcriar?

Regresiva, cuenta.

Acercóse mi natalicio. Oh, si, si, oh si, oh si.

¿Que se pensaban? ¿Que porque soy postmoderna y fragmentada (Anónimo Abandónico Dixit) no me gusta festejar mi cumpleaños?
Le pifiaron, mis queridos.
Me encantan los festijitos de cumpleaños y tooodo lo que los rodean.
La idea del fentejín, el mail de invitación, los preparativos, las compras gourmet, y claro, por supuesto, los abrazos y los regalos.

Estuve pensando en varias maneras de festejarlo, algo bonito, así canchero y moderno, bah, como soy yo... ¡Saludos a todos aquellos que tienen como fortuna conocerme (ejem ejem ejem)! Ustedes pueden dar fé de mi cancherosidad y mi snobismo (puro blah blah blah, en esta casa se toma Fernet, si, si, FER-NET. Sin descuidar, por supuesto, el Cosmopolitan ni tampoco el Cinzano con Tónica. Linnnda mezcla).

Si este año logro reunir un contingente más amplio de lo habitual (pobres ánimas sin contar a la familia ni a Braulio), me doy por retecontenta.

Si quieren cloborar con la pequeña felicidad de esta niña, pueden regalarme algo de esto:
Regalón A
Regalón B
Regalón C
Regalón D
Regalón E

O pueden participar en la encuesta cumpleañeril que se encuentra al costadito de sus ojitos bloggeriles.

Si no hacen inguna de las dos cosas, estarían técnicamente, arruinandome el festejón, quitándome el alegrón. Y eso implica cargar con una culpa teríííble. Piensenlón.