Basta para mi, basta para todos.

Ahora que descubrí como funciona el asunto (no el de la ventana no, mi queridísimo Lisandro) se vienen las fotos de Lillí en el blog.
Agarrensén, atajenlón y muerdansén. He decidido salir de la ignotez. Seguiré el mandato bloggeril, así como quién no quiere la cosa, así como que me muestro pero ooojooo es artístico.
Estoy pensando en los fondos de colores fuertes, la ropa de leopardo, las gafas negras, tiene que ser algo bien cool, no sea cosa que piensen que una es sólo una chica de Lanús, oh no. Horror.
Tiene que haber alguna comiendo sushi o algo tipo cinnamon fetuccile de finos frutos del bosque en su costra, otras en lugares raros, con gente de prolijamente despeinada, y casualmente producida, con una cita de Kierkegaard al pie, claro.
Con amigos llamados Fran, Juana o Lolo.
No puede faltar la autofoto sexieee. ¿Yo querer levantar? ¿Ven que no entienden nada de nada?
Es e x p r e s i ó n.

He aquí un buen comienzo.

Soy tu FAN

En este Blog nos reimos mucho con Puchi.

Rayiiito, rayón...


... y tengo mi disco de Nacho.
Una pequeñez que me hace bien.
Porque es lindo. Simple. Aniñado. Un poco torpe.
Porque es suave, de vainilla y canela.
Porque tiene pasto y sol.
Porque si.

Cuando me llega la calma me lleno de sol.
Y con el sol, la fortuna de saberme desordenada.

...que lindo que estés acá y acá latiendo, y me desenredes los ojos...

El seguimiento