Home, sweet, dome







Mi casa agradece mi creciente aversión por el afuera.
Mi casa agradece mi creciente aversión por el afuera.
Mi casa agradece mi creciente aversión por el afuera.










 

Lillí writes about love




Estas son algunas cosas que tengo para decir acerca de la noche en que Belle & Sebastian tocó en la Buenos Aires por primera vez.
a) Me topé con el Gato Caba.  Le podría haber dicho algo como "genial el cover de 'Sunday Morning', ¿cuando vuelven Flavia & The Motonets?". Pero no, no se me ocurrió nada más que mirarle el bigote sin reparo en la incomodidad que le causase.
b) Alfredo Rosso se sentó en la butaca y con un Nokia TKK 14 con linterna tomaba unas notitas microscópicas y me dieron ganas de preguntarle como andaba Anahí, pero me dió miedo que pensara algo así como "¿eh?". También quise inquirir sobre el tamañito de la letra y hacerle un comentario sobre su evidentemente privilegiada visión.
c)Copón la rotación escenarística. Virtudes, que les dicen.
d) Pienso que deberían hacer muñequitos de Stevie, con remerita a rayas y pancita.
e) El acento escocés está entre las cosas más sepsies y pegajosas del mundo en su enteritud.
f) Sarah si estás leyendo: You rule girl, you just do. 
g) Okey, lo reconozco, lloré con Piazza, New York Catcher. Un poco nomás. Hice como que me picaban los ojos, pero la chica de al lado se dió cuenta. 
h) Entra en mi Top Five de Conciertos Memorables, eh.  





El seguimiento