¡Diosismo!







De repente me encontré a mi misma 
con las manos cruzaditas entre si, 
rozando el filo de la mesita clara
y repitiendo en voz alta:
"Por favor Dios, me concedés esto 
y me convierto al... ¡Diosismo!
Me parece que no era así, ¿no?










El seguimiento